La inteligencia artificial es ya una realidad que impacta en nuestras vidas y en nuestra manera de imaginar el mundo. Esta guía de Power to Transform, escrita por Elizabeth McIntyre y Barbara Rohm, analiza los sesgos más frecuentes de la IA generativa, propone estrategias para enfrentarlos y plantea qué exigir a las empresas tecnológicas para avanzar hacia herramientas más inclusivas. Se presentó en el Global Forum for Women Film Associations en Berlinale 2026 (disponible online aquí).
Desde la perspectiva académica de cinco expertas, se examinan las consecuencias de los sesgos presentes en la inteligencia artificial generativa. La guía analiza cómo la hipersexualización y la perpetuación del patriarcado se reflejan en las producciones de la IA, así como la imposición de cánones corporales normativos, el borrado de identidades queer y la falta de representación de culturas minoritarias e indígenas. A partir de este diagnóstico, la guía propone formas de cuestionar esta visión conservadora y de exigir tecnologías desarrolladas desde posiciones diversas, seguras y supervisadas.
Las inteligencias artificiales generativas reflejan el mundo que se les ha proporcionado como referencia. Por ello, sus resultados requieren una mirada crítica. Con este objetivo, la guía incluye un apartado práctico para formular solicitudes generativas atentas al género y a las dinámicas de discriminación, anticipando y mitigando sesgos desde la evaluación de proyectos hasta la promoción audiovisual. Esta guía de formulaciones viene acompañada de distintas herramientas para afianzar la evaluación crítica de las respuestas generadas, con el fin de detectar clichés, omisiones y patrones discriminatorios.
El texto concluye que la inteligencia artificial, tal como está entrenada hoy, reproduce estructuras de patriarcado, racismo y sexismo presentes en los archivos que la alimentan. Frente a ello, se plantea la necesidad de una IA desarrollada desde principios de equidad, que aplique marcos normativos ya existentes para prevenir sesgos y que opere bajo criterios de transparencia, supervisión y responsabilidad humana.